La literatura de hoy en día ya no es como la de antes. Estamos en una era donde el escritor independiente disfruta al máximo de su vocación y tú puedes ser uno de ellos: es decir, un tipo de escritor mucho más liberal y menos ajustado a un saco de fuerza para convertirse en un éxito.

¿Sabías que existió una clase de poetas y escritores que se consagraban a su arte a través del sufrimiento? El poeta francés Rimbaud era uno de ellos: escribir era una tortura, alimentada de muchos demonios y desamores, además del daño que se hacía con los excesos del alcohol y las drogas.

Si quieres ser un escritor moderno, rompe todos esos esquemas y consagrarte a ti mismo con tu personalidad y tu modo de entender la vida. He aquí algunos consejos a tener en cuenta:

  • Disfruta tu tipo de música: suponemos que ya sabrás que muchos de los escritores que lees son aficionados a la música clásica o a lo mejor de músicos de la talla de Bob Dylan o Eric Clapton. Pero esa no es una regla de oro a seguir para ser un poeta o novelista.

Sigue tus propios instintos musicales. ¿Te gusta el rock?¿Te gusta el metal? ¿Te gusta el pop? Pues entonces deja que esos artistas favoritos hagan mella en tu modo de entender la realidad y la literatura. Ten por seguro que esas canciones estimularán tu creatividad.

  • Los pequeños placeres: otro aspecto muy importante puede estar incluso en el modo como saboreas tu vida. Por ejemplo, has el experimento de deleitarte un chocolate antes de sentarte a escribir. Deja que la alquimia de dicha golosina llegue hasta tu sangre e inunde tu corazón de sensaciones positivas.

Cuando empiezas a escribir, la sensación de bienestar que ha creado dicho dulce, se ve reflejada en la pasión como abordas tu afición de escribir. La vida adquiere un matiz mucho más interesante y te sumerges en tu creación como si se tratará de algo realmente delicioso y exclusivo para ti.

Oye, pero bueno, en caso de que no seas aficionado a los dulces, prueba con un paquete de Doritos, una buena taza de café o una lata de soda. Escoge un pequeño placer que aderece de sabor tu actividad literaria.

  • Los videojuegos o el entretenimiento: otra de las razones por las cuales los escritores hacen de su actividad literaria una completa tortura, se debe al modo cómo adquieren la enorme RESPONSABILIDAD de escribir. La vida se les convierte en un tormento para llegar a escribir un solo párrafo en seis horas de “trabajo”, no de pasión por el arte.

Aprende a liberarte. Si te gustan los videojuegos, este escape es una solución fantástica para no tomarte la literatura con seriedad. Si no tienes una consola de videojuegos o no te va bien con ellos, entonces busca series en Netflix o visita canales de YouTubers; lo importante es que pases un buen rato y descubras que el arte de escribir es puro entretenimiento y liberación.

  • Encuentra otras influencias: los comics, los viajes, los restaurantes o los bares hacen parte de esas otras tantas influencias que darán un vuelco a tu modo de entender el arte de escribir. Vale, tío, tampoco se trata que debas pasarte la vida embriagándote y olvidándote de tu pasión por escribir, sino de recopilar experiencias que sazonen de alegría tu actividad de escritor.

El ejemplo de los comics es el más clásico, ya que es otra forma de entender la literatura y te evita pasar horas y horas leyendo solo paginas. Los comics te servirán para alimentar tu imaginación y flexibilizarte a la hora de escribir.

  • Define un estilo de vida: buena parte de los escritores de hoy en día desean vivir de su obra y para su obra. Piensa en la manera cómo quieres complementar tu pasión y los horarios de escritura para definir así un estilo de vida en el que quieras vivir por el resto de tu existencia.

Por ejemplo, si escribes en las mañanas, en las tardes puedes salir a practicar un deporte o pasar horas con los videojuegos. Sales después por un helado y regresas a casa con una nueva colección de revistas de comics.

Si aderezas tu vida con esta manera de asimilarla, ten por seguro que tu vocación por ser escritor se convertirá en algo realmente fantástico de cumplir.