El género de las novelas o los cuentos de terror se ha ido popularizando fuertemente durante los últimos años. Los libros de este campo resultan mucho más emocionantes que las mismas películas, ya que dada su extensión seguir el rastro de los personajes y las circunstancias llenan de morbo e intensidad a la vida del lector.

En cierta medida, esta experiencia es similar a la de un cotilleo: te asomas a la ventana y ves con malicia la manera como allá abajo dos personas pelean porque el coche quedó mal estacionado. Sigues de cerca el momento mientras no tienes la más mínima idea cómo terminará todo, pero te apasiona ser un espectador más.Al mismo tiempo sientes como todo el barrio ha convertido a aquel par de personas en el foco de atención. ¿Te ha pasado, no? Hasta el mismo aire se vicia de una sensación rara.

Eso es precisamente lo que se busca en una historia de terror, a la que se sazona con un poco de violencia, misterio, y sobre todo, de sus sucesos inesperados: la puerta que se cierra y deja al asesino frente a su víctima en una habitación del hotel.

He aquí algunos tips a tener en cuenta.

  • Describe imágenes que hieran la mente del lector: todo thriller o historia de terror se caracteriza por crear un mundo donde la psicología del lector está amenazada. El cuchillo sangriento, el baño con un espejo roto o la puerta de una casa abierta a medianoche son imágenes suficientes para cautivar al lector y atropellar su mente. A la hora de describir la acción y las emociones de los personajes, ve sembrando imágenes que tengan ese poder persuasivo que vulnera la mirada de tu lector.
  • Apasiónate por ser un Joker: bien, en este sentido, tu misión será convertirte en el autentico villano de las caricaturas de Batman. Como escritor, tu tarea será la de divertirte a través de lo misterioso y lo cruel de gobernar todo el universo del libro. El famoso Joker de Batman, representa a un personaje inteligente que siempre tiene un As debajo de la manga, así que en ese sentido tu intención debe ser la de no revelar nada para luego ir desnudando todos los secretos. Será como quitarle las gasas a un rostro ensangrentando. Llena el mundo de misterios y luego deja que el mundo arder.
  • Recrea con frecuencia las escenas en tu mente: y precisamente, para lograr un mayor impacto cada vez que develas un secreto de la trama y condenas a los personajes, tomate el tiempo de recrear toda la escena antes de escribirla. Antes de dormir, deja que la oscuridad de tu habitación sirva de escenario para darle mayor picante al momento.
  • Juega con el efecto del suspenso y el “PUM” del golpe inesperado: sí, este es el tip más importante de todos. ¿Te acuerdas de la escena de El Resplandor, cuando Jack Nicholson golpea con su hacha a la puerta donde permanece encerrada la mujer? Eso es lo que mayor emoción tiene en una novela de terror. Pero el modo más impactante de jugar con este efecto, es pasar de lo más tranquilo a lo más desesperado. Por ejemplo, tu personaje está leyendo un libro en una biblioteca y en el silencio total, éste percibe que algo está fallando. Luego, un desgarrador grito en el fondo de los estantes le demuestra la soledad total en la que se encuentra y la sensación de que se enfrenta a algo desconocido.
  • Escucha música de terror: ya en este punto, la sugerencia es la de escribir bajo las pulsaciones que te incitan un tipo de música espeluznante. Puedes descargar canciones de tus películas de terror favoritas y reproducirlas mientras escribes, es decir, música de ambientación que a su vez ambientarán las paginas que escribas.
  • Alimenta tu imaginación viendo películas del mismo género: mientras tanto, muy por la misma línea de la idea anterior, sigue apasionándote con el género de terror a través de la infinidad de películas que ya existen. Desde el gore al thriller psicológico, todas las obras cinematográficas que encuentres te ayudarán a tener ideas más frescas con las cuales impactar a tus futuros lectores.