Ser escritor es una profesión de muchas responsabilidades, pues cada autor es el inventor de una obra de arte. Crea conocimientos, impulsa educación, revive sentimientos, lleva a la vida personajes intangibles. Hacer todo eso implica sacrificio y dedicación que debe ser reconocido, es por ello que existe la Ley de Propiedad Intelectual, que garantiza se cumplan los derechos que le corresponde a cada autor.

Como tú nos importas Fussion Editorial ha preparado un artículo para que conozcas todo sobre tus derechos como escritor.

Cada persona goza de distintos derechos, como el derecho a la vida, derecho a la educación, derecho a la libertad de expresión y muchos otros, de la misma forma también existe un derecho que protege a los creadores de obras, bien sea literarias, graficas, entre otras, esto se denomina Derecho de Propiedad Intelectual (PI).

¿Qué es la propiedad intelectual?

De acuerdo a la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), se relaciona con las creaciones de la mente como: invenciones, obras literarias y artísticas, símbolos, nombres e imágenes utilizados en el comercio, músicas, dibujos, etc.

¿Qué es el derecho de propiedad intelectual?

Es el conjunto de derechos que tiene cada inventor de una obra. Desde el momento en el que esa idea se vuelve una realidad, se establece una conexión inseparable entre el autor y el producto que deberá ser reconocido siempre que se mencione su obra.

En ocasiones se suele confundir la PI con lo que es copyright o derecho de autor, y aunque ambos guardan una estrecha relación no son exactamente lo mismo.

La propiedad intelectual comprende varios aspectos: los derechos morales y los derechos patrimoniales. De acuerdo al portal web del Ministerio de Educación Cultura y Deporte de España, los define de la siguiente manera:

Derechos morales

Los derechos morales son irrenunciables e inalienables, acompañan al autor durante toda su vida y a sus herederos o causahabientes al fallecimiento de aquellos. Entre ellos destaca el derecho al reconocimiento de la condición de autor de la obra o del reconocimiento del nombre del artista sobre sus interpretaciones o ejecuciones, y el de exigir el respeto a la integridad de la obra o actuación y la no alteración de las mismas.

Esto explica que no importa el fin de la obra ni el uso, si tú has escrito un libro que haya sido comercializado o no, tienes derecho moral sobre él, y este trabajo deberá ser reconocido.

Derechos de carácter patrimonial:

Están divididos en dos partes: aquellos relacionados con la explotación de la obra y los derechos compensatorios.

Los relacionados con la explotación también conocidos como de prestación protegida, se subdividen en dos categorías:

  • Derechos exclusivos
  • Derechos de remuneración
  • Derechos exclusivos son aquellos que permiten a su titular autorizar o prohibir los actos de explotación de su obra o prestación protegida por el usuario, y a exigir de este una retribución a cambio de la autorización que le conceda.

En términos prácticos se refiere a que si decides comercializar tu obra, para que otra persona o empresa pueda venderla por su cuenta deberá tener una autorización tuya como propietario intelectual, y deberá retribuirte económicamente por las ganancias obtenidas a través de esas ventas.

  • Los derechos de remuneración, a diferencia de los derechos exclusivos, no facultan a su titular a autorizar o prohibir los actos de explotación de su obra o prestación protegida por el usuario, aunque sí obligan a este al pago de una cantidad dineraria por los actos de explotación que realice, cantidad esta que es determinada, bien por la ley o en su defecto por las tarifas generales de las entidades de gestión. Esta definición según el Ministerio de la Educación de España.

Los derechos patrimoniales es lo que quizás hayas escuchado hablar con otros nombres como Derecho de autor o Copyright. Esto es básicamente las leyes que protegen a la obra de ser comercializada, modificada y usada sin el permiso de su autor.

Como escritor puedes reclamar tu derecho de ser reconocido y retribuido económicamente si alguien decide hacerle algún cambio, venderla o usarla como material audiovisual (películas, teatro, canciones…), excepto que decidas cederle ese derecho, de forma parcial o completa a alguien más, como por ejemplo a una editorial, agencias literarias u otra persona.

Para poder estar acreditado en tu país y demostrar que legalmente eres el autor principal, te recomendamos registrar tu obra en las oficinas del Registro de Propiedad Intelectual. (Ver ¿Qué es el copyright de un libro?)

Generalmente, lo que identifica que una obra está protegida es la licencia que tenga, que son tres tipos: Copyright, Copyleft y Creative Commons.

  • El Copyright es la licencia más conocida, y es la que garantiza que solo el autor tiene el derecho de redistribuirla, hacerle cambios y comercializarla. Esta se identifica con el símbolo ©, o también por la abreviatura de su nombre Copr. e incluso la palabra Copyright completa.
  • El Copyleft podría considerarse como lo opuesto al copyright. Las obras pueden modificarse, compartirse con otras personas e incluso partiendo desde la obra prima y haciéndole algunas mejoras esa obra Copyleft podría pasar a ser comercializada sin el permiso del autor, porque este ha cedido sus derechos. Se representa mediante el símbolo.
  • El Creative Commons es la licencia que te permite decidir qué tipo de información deseas proteger, pero tu nombre como autor siempre debe mencionarse y se identifica con la imagen.

Tú como autor tenéis la decisión de elegir qué tipo de licencia quieres usar en tu obra. Aunque existen los derechos morales sobre tu producto (propiedad intelectual) debéis poner atención a los aspectos legales para evitar tener pérdidas por causa de plagio, robo o piratería.

Si te parece muy complicado todo el proceso de ser un escritor te resumimos en cinco pasos lo que debéis hacer:

  1. Escribir tu libro
  2. Corregirlo
  3. Editarlo (por editoriales o auto-editar)
  4. Registrar la obra en las oficinas de Propiedad Intelectual.
  5. Elegir licencia

Si sigues estos pasos tu trabajo como escritor será más sencillo, ordenado y sin posibilidades de pérdidas.

Si deseas más información sobre este tema, no dudes en contactarnos.