No hay nada más satisfactorio que terminar de escribir un libro, poner punto y final a semanas llenas de inspiración. Pero ahí no finaliza todo el proceso, es apenas la culminación de una etapa importante. Ahora es el momento de perfeccionarla, corregir una obra es un paso que no puedes saltarte antes de publicar.

Corregir una obra es un arte, es elevarla a un nivel de excelencia y forma parte importante del camino que debe recorrer un libro que aspira a ser exitoso. No es una labor que puede realizar cualquiera, por el contrario, debe ser una persona especializada, no solo en ortografía sino en la temática de la obra. Así garantizará un gran material final que será apreciado por las editoriales al momento de conocer tu libro.

Cuando se corrige un libro se le quitan todas las impurezas que puede tener el texto y queda un material mucho más fino y que los lectores van a disfrutar al máximo. Por ello, es un paso que no se puede obviar antes de que la obra salga al mercado.

¿Qué se corrige?

Lo primero que debes saber cuando eres un escritor, sobre todo uno que está comenzando su carrera, es que el corrector que se va a encargar de corregir el texto velará por el buen cumplimiento de las normas ortográficas, que haya una correcta acentuación y los signos de puntuación estén bien.

Otro de los puntos que toma en cuenta el corrector es asegurarse de que las palabras utilizadas tengan el significado correcto. El corrector no opinará sobre la profundidad del libro, ni discutirá si tiene un buen argumento o si los protagonistas están bien perfilados. No forma parte de sus atribuciones al momento de corregir una obra. Solo tiene voz y voto en que las palabras usadas estén en el contexto correcto, que no haya errores de puntuación ni acentuación.

El corrector no opinará sobre la profundidad del libro, ni discutirá si tiene un buen argumento o si los protagonistas están bien perfilados

A menos que le hayas pedido su opinión sobre la profundidad de tu libro, él la dará y como siempre serás tú como autor el que decide si realiza los cambios o no. Recuerda que se trata de alguien con mucha experiencia, vale la pena prestar atención.

Entre los aspectos que debe corregir están:

  • Uso correcto de la lengua
  • Sintaxis
  • Semántica
  • Redundancias
  • Contradicciones
  • Ambigüedades

Una vez que el corrector haya leído toda la obra y anotado cada una de sus observaciones, se reunirá con el autor del libro para discutir sobre las faltas que encontró y así definir cómo mejorar el producto final. De esta manera, se espera un libro mucho más pulcro y que el público lo disfrute.

El corrector no puede tachar directamente sobre el texto, sus anotaciones deben ir a un costado del escrito. De esta forma podrá discutir con el autor de la obra la razón de marcarlo como un error o si es alguna imprecisión lingüística.

El corrector no puede tachar directamente sobre el texto, sus anotaciones deben ir a un costado del escrito

Otro punto que también toca el corrector es lo ortotipográfico. En este aspecto no solo se toca la ortografía en los textos sino también que la tipografía utilizada sea la correcta. El tamaño de la letra de los títulos, los subtítulos y todos los demás elementos que tiene un libro. Los márgenes también son un punto importante, sobre todo cuando va a maquetación.

Aunque muchos autores no se toman en serio esta etapa, sí que lo es. En muchas ocasiones la editorial puede cambiar el tamaño de la letra de los títulos por razones de espacio e imagen o por su manual de estilo.

La autocorrección

Cuando no se cuentan con los recursos necesarios para contratar a un corrector y toca hacerlo uno mismo, hay varias claves que te van a ayudar a corregir una obra de manera profesional. Estas son:

  • Enfría el texto: Deja que pase entre una semana y un mes para que se te “olvide” lo que hayas escrito y vuelve a leerlo para que puedas encontrar los posibles errores que hayas cometido.
  • Lee en voz alta: Otro de los trucos al momento de corregir es leer en voz alta. De esta manera, podrás hacer las pausas y podrás verificar que los signos de puntuación estén bien colocados. En especial la coma, que mucho trabajo da y es tan importante para la compresión de un texto.
  • Repasa las normas de ortografía: Antes de comenzar a corregir una obra es mejor repasar las actualizaciones que tiene la Real Academia Española. Si en la obra hay muchos diálogos y utilizas los guiones, verifica cuándo se necesita el largo y el corto, ya que tienen funciones diferentes y causan mucha confusión.
  • Siempre lee varias veces: Con una sola corrección no es suficiente, sobre todo si hubo cambios en el camino. El autor debe leer el texto una y otra vez hasta que considere que está perfectamente listo para ofrecerlo a una editorial. Aquí también puede aprovechar para verificar que no haya dejado ningún cabo suelto en la historia. Que mantenga un buen ritmo en la narración y los personajes estén bien definidos. No solo se debe enfocar en lo ortográfico.

Si, después de haber realizado todos estos pasos, el escritor quiere asegurarse de que la obra esté bien escrita, puede pedirle a alguien más que la lea. Solo decir que esa persona debe tener un conocimiento lingüístico alto de las normas de ortografías y de puntuación. Así podrá dar una opinión muy parecida a la de un profesional, de lo contrario resultará de poca ayuda.

Es lo mejor que puedes hacer

Antes de llevar el libro a una editorial, siempre debe pasar por las manos u ojos de un corrector. Así, se garantiza una obra mejor escrita, sobre todo mucho más limpia, y en la que ningún agente literario va a encontrarse con un error ortográfico que arruine todo el trabajo.

El sueño de todo autor es que su libro esté perfecto, es decir, que no haya ningún tipo de error. La única manera de lograrlo es que se le realice una o varias correcciones. Cuando alguien se toma la tarea de corregir una obra, se estará ayudando a que el autor se acerque un poco más a la excelencia. Además, la editorial tomará más en serio al autor al ver que un profesional ya corrigió la obra.