Cuando se completa la fase de escritura de un libro, cuando se da por sentado que se tiene toda una estructura que sintetiza la integridad de la obra, es entonces cuando se pasa al nivel de editarla. Es una labor un tanto más tediosa que el hecho de disfrutar del fabuloso recorrido de divertirse con los personajes y entretenerse con la magia de una creación sin límites, como cuando uno esparce toda su creatividad con los colores ante una hoja.

Como editar un libro por tanto tiene una alta dosis de paciencia y serenidad, representa estar alerta a cualquier tipo de descuido y tener la voluntad de hierro de aceptar recortes, por muy fantásticos y agradables que puedan ser en primera instancia.

Cada escritor tiene su propio enfoque para limpiar y corregir antes de publicar un libro. Gabriel García Márquez solía gastar todo un día de trabajo en solo escribir una página, arreglando todo para que al final, no sobrara ni faltara nada.

Esa pueda ser una buena opción, sin embargo, la opción tradicional suele ser la más interesante de seguir. He aquí algunos tips:

Deja airear tu libro una temporada

Cuando acabas de escribir un libro, tu mente y tu talento aun se encuentran en un estado activo. Es como si acabaras de disfrutar de un partido de futbol, y a pesar de que has conquistado la victoria y la fatiga te puede abrumar, tu mente está del todo despierta. Como bien se sabe no es bueno tomar decisiones en caliente.

Deja que pase un tiempo considerable: unas semanas o uno o dos meses. De modo que cuando reinicies las correcciones tu mismo puedas sorprenderte con la originalidad del texto, para así saber que rescatar y que eliminar.

Volver a leerlo desde un punto de vista más crítico

Por lo mismo, debes recordar que ser un escritor exige ser atento. Antes de iniciar un proceso de corrección tomate el tiempo de volver a leer tú libro. Es decir, la sugerencia es que no asaltes al texto con lo que de inmediato consideras que es correcto descartar, sino que leas de nuevo y desprevenidamente la totalidad del texto. Así tendrás en claro que tan convincente son las temáticas y el hilo de la historia.

Simplifica la interpretación y el entendimiento del libro

En todo proceso sobre como editar un libro, o bien, corregirlo: siempre se busca que las ideas expresadas puedan visualizarse con total sencillez. Deja que tu talento aprenda a ser consciente de todo aquello que es redundante, de todo aquello que puede convertirse en simple relleno. Una obra al igual que una sinfonía es un resumen sustancial de lo que es realmente bello y único.

Revisa la ortografía para que sea totalmente conecta

En este punto solo hay que decir: ten cuidado con las tildes y con la forma en que se desempeñan los verbos. Sí: el software de escritura te ayudará enormemente, pero debes leer con mucha calma para percibir bien como una tilde puede afectar toda la estructura de una frase.

Recita los diálogos en voz alta

A la hora de cómo editar un libro, los diálogos son uno de los aspectos donde se escucha cómo unos personajes se expresan a través de un texto mudo. Para darle mayor credibilidad al texto, recita en voz alta los diálogos y comprueba así que tan perfectos son a la hora de publicar un libro.

Márcate o objetivo 

Finalmente, al igual que escribir una novela tiene un periodo de gestación, hay que saber en qué punto detenerse. Algunos escritores como Mario Vargas Llosa, a la hora de hablar de cómo editar un libro, sustentan que el mismo texto llega a un punto donde empieza a empobrecerse.

Es decir, se realizan tantas modificaciones y correcciones que ya el mismo libro pierde sus matices. Y es ahí donde hay que detenerse.

Sin embargo, trazarse una meta, sobre el tiempo que debería representar el periodo de cómo editar un libro, también puede ser una gran alternativa para así trabajar con mayor entusiasmo y tener un rendimiento de mayor intensidad.

Sí, ser un escritor y publicar un libro requiere tiempo de maduración. Pero tal como ocurre en la naturaleza, si se sobrepasa el tiempo adecuado, quizá el resultado sea demasiado desastroso.