Al igual que Dostoiveski y otros grandes autores que han tenido que vivir el dolor en carne propia antes de reflejarlo en su obra, Charles Dickens fue un hombre que tuvo que lidiar con los problemas económicos, el hambre, el maltrato y la opresión, como también ser testigo de las condiciones más vulnerables de las clases populares.

De origen inglés, este genio de las letras llegó al mundo un 7 de febrero de 1812. Y para hacerle frente a la derrota y las tiranías del poder, Dickens hizo uso del sarcasmo, la ironía y un excelente humor para así sobrevivir al sufrimiento, hasta convertirse en una voz de aliento para aquellos que debían experimentarlo en una Inglaterra matizada por la época victoriana.

¿Quién era el famoso Boz?

Quizá por lo mismo fue un autor bastante apetecido en su momento, aun cuando sus libros se presentaban en publicaciones quincenales o mensuales. Tuvo la oportunidad de firmar sus cortos relatos utilizando el seudónimo de Boz, hasta que se convirtieron en todo un éxito por su defensa a la clase trabajadora.

Clase que además tenía la solvencia para poder comprar las entregas publicadas, en vez de tener que pagar por un libro. Al final, se logró recopilar dichas publicaciones periódicas en el denominado libro Los apuntes de Boz, convirtiéndose está en su primera obra publicada.

Recordando sus orígenes

Dickens empezó a experimentar el sufrimiento cuando a la edad de sus 12 años tuvo que trabajar en una fábrica de botas. Fue allí donde experimento la explotación, mientras en su mente no dejaba de pensar en su padre, quien fue llevado a prisión ante la imposibilidad de pagar ciertas deudas económicas.

Esa es la misma historia que Dickens reflejaría en su novela David Copperfield, sometiendo a su protagonista a un mundo bastante aguerrido, lleno de tormento, triste y frío. El protagonista hace parte de esa clase que con su esfuerzo aporta a una maquinaria gobernada por ricos dotados de un corazón totalmente polar y glacial.

Esta temática será la misma que seguirá reflexionando a lo largo de sus obras. Por un lado estudia todo lo relativo a las condiciones sociales de una época, donde unos están en el poder y otros los sustentan bajo sus hombros, mientras sufren del hambre y la explotación.

Pero sin descuidar el triunfo del corazón

Pero en medio de ese caos, Dickens decide explorar el alma y descubrir que el poder que esta tiene es mucho más valioso que el que puede obtener el hombre más rico del mundo. Una prueba de ello es la obra de Oliver Twist, un personaje que sufrirá diversos abusos a través de los orfanatos en los que creció.

Tiempo más tarde, aquel chico ingresaría a un mundo donde permanece rodeado por un ladrón de carteras, una prostituta, un asesino y otras personas de la misma índole. En medio de este panorama, Dickens logra develar como la voluntad y la buena fe del chico permanece, demostrando así que un buen corazón siempre tendrá excusas para permanecer fiel a su bondad, por muy fuerte que sea el hambre y las desgracias de la vida.

El triunfo de su talento como escritor

A la edad de los 27 años, Dickens era ya reconocido como un escritor independiente. Sus relatos y su fama le permitieron gozar de una buena estabilidad económica, lo que más tarde también le sería útil para fundar una compañía de teatro que tendría la misión de representar muchas de sus creaciones literarias.

También se dedico a redactar libros de viajes y participar en distintitos diarios escribiendo pequeños artículos. Gracias a esto, tuvo una vida más alejada del sufrimiento y el hambre, aunque no por ello dejo de retratarla. Un 9 de junio de 1870, a sus 58 años, partió de este mundo, dejando una obra literaria inmortal y extraordinaria para conocer las grandes virtudes del corazón humano.